El campo de la comunicación está en ebullición, y la prueba más reciente fue el Congreso “Los Pueblos Siempre Vuelven”, organizado por la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Durante una semana, el campus se transformó en un hervidero de ideas donde estudiantes, graduados, docentes e investigadores confluyeron para diseccionar los desafíos más urgentes de la profesión. No se trató de un evento meramente académico, sino de un espacio de construcción colectiva donde las trayectorias diversas de la comunidad se entrelazaron para proyectar el futuro de la comunicación.
Mesas de trabajo: el corazón del debate
El núcleo del congreso estuvo en sus mesas de trabajo, diseñadas como laboratorios de pensamiento crítico. Allí, las propuestas presentadas por los participantes fueron sometidas a un escrutinio colaborativo, generando un intercambio rico y plural. Los ejes temáticos no fueron casuales; reflejaron las tensiones que definen nuestra época: desde la salud mental en el ecosistema digital hasta las disputas ambientales y la memoria a cincuenta años del último golpe cívico-militar. Cada mesa funcionó como un termómetro de las preocupaciones que atraviesan a comunicadores, educadores y ciudadanos en un mundo hiperconectado.
IA y soberanía digital: los temas que marcaron la agenda
Si hubo un tema que resonó con fuerza especial fue la intersección entre tecnología, inteligencia artificial y derechos. Las discusiones pusieron el foco en los usos, efectos y, sobre todo, los desafíos éticos y políticos que plantean estas herramientas en los procesos educativos y las prácticas académicas. La soberanía digital emergió como un concepto clave, cuestionando quién controla los algoritmos que moldean nuestra percepción de la realidad. Paralelamente, se analizaron las nuevas narrativas para combatir la desinformación y la construcción de identidades en entornos mediados por plataformas, marcando un claro llamado a no ser meros usuarios pasivos, sino actores críticos del cambio.
El congreso cerró con una perspectiva clara: pensar la comunicación hoy es un acto necesariamente colectivo y político. Las conclusiones de estas jornadas no quedarán en papers académicos, sino que buscan traducirse en acciones concretas dentro y fuera de las aulas. En un escenario de transformaciones aceleradas, “Los Pueblos Siempre Vuelven” reafirmó el rol de la universidad pública como faro para navegar la complejidad, demostrando que el debate riguroso y comprometido es la mejor herramienta para construir futuros más justos y democráticos.
Fuente: Congreso IA