Después de más de una década de digitalización acelerada en las aulas, el péndulo empezó a volver. Nuevas políticas que limitan el uso individual de dispositivos en ciertas etapas educativas, junto con una preocupación creciente por el impacto de la tecnología en la atención, la comprensión y el bienestar del alumnado, reabrieron un debate que muchos daban por cerrado. Pero la pregunta ya no es papel o pantalla: es cómo evolucionar hacia un modelo más inteligente y pedagógicamente eficaz. Ese es el eje del XVI Encuentro EDUCACIÓN 3.0, bautizado «Del papel a la pantalla… y vuelta: el nuevo equilibrio del aprendizaje».
Una cita online, gratuita y con registro previo
El encuentro se transmite en vivo el 15 de septiembre a las 17:00 horas de España (mediodía en Argentina, para quienes nos leen desde el Cono Sur). Es totalmente gratuito, aunque exige inscripción previa en el sitio de EDUCACIÓN 3.0. La moderación queda en manos de Javier Palazón, director del medio organizador, y la promesa es ir más allá de la clásica dicotomía entre lo impreso y lo digital.
Los protagonistas del debate
El panel convoca voces de todo el ecosistema educativo, incluidas editoriales que están viviendo —y liderando— esta transformación desde adentro:
- Esteban Lorenzo, director de Productos Educativos de edebé.
- Alejandro Cebrián, director general de Edelvives España.
- Sofía Deza, directora del CEIP Clara Campoamor (Huércal de Almería).
- Manuel Area-Moreira, catedrático de la Universidad de La Laguna y director del laboratorio EDULLAB.
- Camino López, profesora en universidades nacionales e internacionales.
Por qué importa (y qué tiene que ver la IA)
Desde la trinchera tecnológica, el contexto juega a favor del debate. Varios países ya impulsaron normativas para restringir los celulares en las escuelas y organismos internacionales advierten sobre los efectos del exceso de pantallas en la cognición. Al mismo tiempo, la inteligencia artificial generativa llegó a la educación más rápido que cualquier regulación: herramientas como ChatGPT, Claude o Gemini ya forman parte del día a día de docentes y estudiantes. El desafío no es retroceder, sino dosificar: saber cuándo el papel favorece la comprensión profunda y cuándo la pantalla habilita experiencias imposibles en soporte físico.
Un tip práctico para entrar calientes al encuentro: antes de la transmisión, pedile a tu IA de cabecera un análisis comparado. Por ejemplo: «Actuá como asesor pedagógico. Diseñá una secuencia didáctica de tres actividades sobre un mismo tema, combinando lectura en papel, trabajo con pantalla y una instancia de evaluación. Justificá cuándo conviene cada soporte según la carga cognitiva». Es un buen punto de partida para contrastar lo que planteen los panelistas.
El nuevo equilibrio del aprendizaje no se define en una sola jornada, pero conversaciones como esta marcan la agenda educativa del año. Con acceso gratuito desde cualquier lugar, es una cita obligada para directivos, docentes y familias que quieren entender hacia dónde va la educación en la era posterior a la fiebre digitalizadora.