En una iglesia de San Francisco, el 17 de septiembre pasado, una startup de inteligencia artificial celebró un funeral tan simbólico como provocador: sepultó simbólicamente la era de las aplicaciones móviles. Photon, la empresa detrín de esta performance, no solo hizo discursos y usó un ataúd con iconos de apps, sino que acaba de anunciar una ronda semilla de US$4,5 millones para financiar su visión disruptiva. Para Daniel Tian, cofundador y CEO, el mensaje es claro: “Honestamente, va a tomar un tiempo, pero direccionalmente es inevitable”.
De hackathons estudiantiles a 40.000 desarrolladores
La génesis de Photon surge de la frustración que Tian y Ryan Zhu, CTO de la compañía, experimentaron como estudiantes desarrollando apps para hackathons. “Cada vez que terminábamos una nueva aplicación, chocábamos con el mismo cuello de botella: lograr que la gente la descubriera”, explicó Tian en declaraciones a TechCrunch. La epifanía llegó cuando crearon un bot que respondía mensajes por ellos en iMessage. Al hacer open source la tecnología en GitHub, miles de desarrolladores la adoptaron, confirmando la demanda. Tian abandonó el programa M&T de la Universidad de Pensilvania, Zhu dejó la escuela secundaria y ambos se dedicaron full-time al proyecto.
La arquitectura que desafía a las tiendas de aplicaciones
La tesis central de Photon es simple pero radical: los usuarios ya no quieren instalar nuevas apps. Prefieren acceder a agentes de IA a través de las aplicaciones de mensajería que ya usan diariamente, como WhatsApp, iMessage o Telegram. Para habilitar esta transición, la startup ofrece un paquete de herramientas que incluye una API unificada, un framework de canales extensible, una interfaz de línea de comandos y una suite de observabilidad. Esta plataforma permite a los desarrolladores construir experiencias de agente que funcionan a través de múltiples canales, desde SMS y RCS hasta correo electrónico y voz.
El modelo de negocio combina una versión open source gratuita —que todavía representa el 98% del uso— con una plataforma gestionada por suscripción. Los planes pagos, que comienzan cuando se superan los 10 usuarios, ofrecen un uptime del 99,95% y cumplen con estándares SOC 2 Type II e HIPAA, abriendo la puerta a casos de uso en salud. En solo cuatro meses, Photon multiplicó por 10 sus ingresos, firmó a más de 40.000 desarrolladores y redujo la tasa de abandono a menos del 3%. Entre sus clientes pagos figuran Corgi Insurance, la plataforma bancaria Rho y la app de citas Gen Z Ditto.
El futuro: agentes que contratan a otros agentes
Mientras hoy Photon se concentra en conectar agentes con humanos, Tian visualiza un mercado en expansión donde los agentes se comuniquen entre sí. “En el futuro, los agentes podrán encontrarte el agente que pueda hacer las cosas correctas —será la capa de comunicación de agente a agente”, proyectó. Imagine planificar un viaje con su asistente de IA: este podría involucrar automáticamente a un agente especializado en reservas de vuelos y otro en hoteles. Esta visión “agente-a-agente-a-persona” representa la próxima frontera que la startup, respaldada ahora por inversionistas como Gradient, A*, Vercel y HongShan, busca conquistar.
Fuente: TechCrunch Startups
