Jensen Huang volvió a hacer historia: NVIDIA firmó la compra de Hugging Face por 12.930 millones de dólares, la mayor adquisición de su historia, por encima de los 7.100 millones que pagó por Mellanox en 2020. El anuncio oficial llegó el 3 de septiembre, días después de que The Information adelantara el acuerdo. Ojo, la operación todavía no está cerrada: la compañía espera completarla en la primera mitad de 2027, previa aprobación regulatoria. Y no es un detalle menor: el intento anterior de comprar Arm por 40.000 millones se cayó justamente por la resistencia de los reguladores.
El “GitHub de la IA” pasa a otro campo
¿Por qué importa tanto? Porque Hugging Face es el punto de encuentro del ecosistema abierto: más de 18 millones de desarrolladores, 3 millones de modelos, 500.000 datasets, un millón de aplicaciones y 200.000 empresas usan la plataforma para descubrir, evaluar y desplegar IA. NVIDIA ya dominaba los chips, las redes, CUDA y los centros de datos; ahora se acerca al lugar donde la comunidad elige qué modelos usar. La relación venía de antes: la empresa de Huang ya había invertido en la startup, publicó allí más de 500 modelos y en 2023 integró su DGX Cloud para sus usuarios.
Neutralidad bajo promesa y el tablero completo
Huang dejó por escrito que la plataforma seguirá abierta a modelos de cualquier desarrollador, a distintos frameworks, nubes y aceleradores de otros fabricantes, y que usar hardware NVIDIA no será requisito para construir ni desplegar. En lo financiero: unos 11.900 millones para accionistas y hasta 1.000 millones adicionales en acciones de retención para empleados. Y hay más movimiento en paralelo: NVIDIA también participó de la ronda de 125 millones de la valenciana iPronics, spin-off de la Universitat Politècnica de València que desarrolla conmutación óptica (OCS) para redes de centros de datos, junto a Maverick Silicon y Light Street Capital. El imperio cubre ya literalmente cada capa del stack: del silicio al “cableado invisible” y ahora, la comunidad.
Tips para no quedar atrapado en el cambio
- Hacé backups locales: descargá los pesos de tus modelos favoritos con la librería de Hugging Face para no depender de decisiones futuras de la plataforma.
- Probá ejecución local: herramientas como Ollama o llama.cpp te permiten correr modelos abiertos sin pasar por la nube de nadie.
- Prompt recomendado: “Actuá como analista técnico. Compará el modelo [nombre] con [alternativa] para [tu caso de uso] y devolveme una tabla con fortalezas, debilidades y requisitos de GPU.”
Si el deal se completa, la pregunta ya no es si Hugging Face seguirá funcionando, sino cuánto tiempo mantendrá esa neutralidad prometida. Para los millones de developers que trabajan a diario con Claude, Gemini, Llama o Mistral, el tablero de la IA abierta acaba de cambiar de manos. Conviene mirar de cerca el proceso regulatorio: ahí se definirá si este movimiento fortalece el ecosistema abierto o inaugura un monopolio silencioso.