Si usás Google Drive para trabajo o estudio, seguramente te topaste con el mismo problema recurrente: no existe un botón mágico para duplicar carpetas completas con todos sus archivos. Parece una función básica, pero en 2026 seguimos dando vueltas con soluciones improvisadas. Acá te revelo los dos métodos más efectivos para lograrlo, con sus pros y contras.
El método web: 9 pasos que prueban tu paciencia
En la versión web de Drive, la copia de carpetas es un laberinto de clicks: seleccionar todos los archivos (Command+A/Ctrl+A), hacer clic derecho > ‘Hacer copia’, reagrupar los nuevos archivos (que aparecen con el molesto prefijo ‘Copia de’), moverlos a una nueva carpeta y renombrarlos uno por uno. Un proceso que debería ser automático y se convierte en una prueba de resistencia para cualquier usuario.
La salvación está en el escritorio
La aplicación de Google Drive para escritorio (tanto en Mac como Windows) simplifica radicalmente el proceso: solo necesitás hacer clic derecho sobre la carpeta y seleccionar ‘Duplicar’. Aquí el sistema es más inteligente – solo agrega ‘copia’ al nombre de la carpeta principal, no a cada archivo. Además, podés renombrar múltiples archivos simultáneamente desde Finder o Explorer, algo imposible en la versión web.
El truco clave: configurá la sincronización en modo ‘Espejo’ (no Streaming) para que los cambios se reflejen instantáneamente en la nube. Y si trabajás con muchos clientes o proyectos, combiná este método con automatizaciones en Zapier para agregar prefijos a nombres de archivos de manera masiva.
Fuente: Zapier Automation & AI Blog