En una jugada que redefine el ecosistema espacial europeo, The Exploration Company (TEC) acaba de cerrar una ronda de financiación de 450 millones de dólares, la mayor Serie C jamás lograda por una empresa espacial en Europa. La startup, fundada en 2021 y con sedes en Múnich, Francia, Luxemburgo, España e Italia, tiene como misión desarrollar la cápsula Nyx, un rival directo del Dragon de SpaceX, y el motor Storm, una tecnología clave para la independencia orbital del continente.
La carrera contra el reloj espacial
Con contratos por 2.000 millones de dólares ya en cartera y el respaldo de fondos como Bessemer Venture Partners, TEC enfrenta un desafío técnico y temporal: acoplar su cápsula Nyx a la Estación Espacial Internacional antes de noviembre de 2028. «No hay cohete sin motor», advierte Hélène Huby, CEO y primera mujer en liderar una empresa espacial europea con este volumen de financiación. El 80% de los fondos se destinarán al desarrollo de Storm, un motor de metano-oxígeno que replica la compleja tecnología del Raptor de SpaceX.
El modelo europeo: IA, soberanía y contratos ancla
TEC no trabaja sola. Colabora con Leap 71, startup de Dubái que usa IA generativa para acelerar el diseño de motores espaciales, reduciendo iteraciones de semanas a días. La estrategia replica el modelo que NASA usó con SpaceX: contratos públicos (en este caso de la ESA) como colchón financiero, pero con una diferencia clave: la tecnología debe quedarse en Europa. El contexto es urgente: con Ariane 6 llegando tarde, los Soyuz rusos fuera de juego y Europa dependiendo de SpaceX para lanzamientos, Nyx representa la última carta continental para evitar quedar fuera de la nueva carrera espacial.
Fuente: WWWhat's New Apps (Español)