La inteligencia artificial (IA) está transformando el mundo laboral de manera drástica, y un reciente estudio de Anthropic pone de manifiesto que los trabajadores del conocimiento, como programadores, diseñadores, financieros y periodistas, podrían ser los más afectados. Según el informe, en 2030 la IA podría realizar la mitad de las tareas que hoy realizan estos profesionales, y la mayoría de estas tareas podrían ser realizadas de forma autónoma. Sin embargo, no todo es malas noticias, ya que otros oficios tradicionales como la fontanería, la electricidad y la enfermería podrían beneficiarse de esta revolución tecnológica.
Escenarios económicos: del modesto al extremo
El estudio de Anthropic, conocido como Econ Scenario Explorer, permite explorar diferentes escenarios económicos basados en cinco variables: capacidades de la IA, adopción, autonomía, aumento de productividad y tiempo necesario para cambiar de empleo. Estos escenarios se dividen en tres categorías:
- Modesto: El impacto sería similar al de internet, con un crecimiento del PIB de Estados Unidos del 1,6% en 2030.
- Sustancial: Una revolución para los trabajadores del conocimiento, con la IA realizando la mitad de las tareas cognitivas y un crecimiento del PIB del 8,3%.
- Extremo: La IA supera a los humanos en la mayoría de las tareas cognitivas, realizándolas de forma autónoma y alcanzando un crecimiento del PIB del 32,4%.
En el escenario extremo, la economía crecería de manera espectacular, pero los salarios de los trabajadores del conocimiento caerían más de un 10% y el desempleo se dispararía. Por otro lado, los salarios de los trabajadores de oficios tradicionales, como electricistas y enfermeros, aumentarían significativamente.
¿Quién se queda con el dinero?
El estudio también aborda la distribución de la riqueza. Actualmente, el 60% de cada dólar producido en Estados Unidos va a la remuneración laboral, mientras que el 40% restante va al capital. En el escenario extremo, esta proporción se invierte, con el 45,2% yendo al trabajo y el 54,8% al capital. Aunque la economía crecerá un 32,4%, los ingresos laborales totales apenas cambiarán, lo que plantea un desafío en la distribución de la riqueza.
Ante este panorama, muchos trabajadores del conocimiento podrían verse obligados a reorientar sus carreras hacia oficios más resistentes a la IA, como la fontanería. Sin embargo, el estudio de Anthropic admite ser incompleto y no incluye la posibilidad de que los robots avanzados puedan realizar tareas manuales, lo que podría cambiar el escenario para todos los trabajadores, tanto de cuello blanco como de cuello azul.
Fuente: Xataka IA (Español)