En el marco de la CIIF 2026 celebrada en Shanghái, la firma china Axera presentó su nueva serie de chips de inteligencia artificial periférica (Edge AI), el AX8860. Este SoC de 6 nanómetros llega con una premisa clara y disruptiva: sacar a los grandes modelos de lenguaje de los lejanos centros de datos y llevarlos directamente a las líneas de montaje, almacenes y robots. La propuesta de Axera se enmarca en lo que la industria denomina “IA física”, donde la capacidad de sensar, decidir y actuar debe ocurrir en el sitio exacto donde suceden los eventos, sin depender de la latencia de la nube.
Potencia bruta y arquitectura escalable
El corazón del AX8860 promete hasta 256 TOPS de cómputo de precisión mixta, con soporte nativo para el formato FP4, un ancho de banda de memoria de 273 GB/s y hasta 128 GB de memoria LPDDR5X. Para un entorno de borde, estas especificaciones son bestiales. Además, el chip incorpora el sistema AXLink para el encadenamiento de múltiples chips y soporta PCIe 5.0, lo que permite escalar la arquitectura. La compañía asegura que, al conectar cuatro chips en cascada, se puede alcanzar la friolera de 1.024 TOPS.
- Cómputo: Hasta 256 TOPS con soporte FP4 nativo.
- Memoria: Hasta 128 GB LPDDR5X y 273 GB/s de ancho de banda.
- Video: Decodificación de 64 canales y codificación de 16 canales para cargas de visión multicámara.
Ecosistema familiar y la sombra de NVIDIA
Uno de los puntos más fuertes del lanzamiento es su pila de software. Axera diseñó el entorno para que los desarrolladores acostumbrados a la nube no sientan el cambio: el sistema soporta vLLM, SGLang y PyTorch, e incluye una interfaz de servicio compatible con la API de OpenAI. Esto facilita enormemente la transición de cargas de trabajo hacia el borde.
Sin embargo, lo que realmente captó la atención de la prensa especializada fueron las declaraciones del fabricante de hardware Sipeed, citadas por Wccftech. Según sus mediciones internas —que no constituyen un benchmark de laboratorio independiente—, un módulo basado en el AX8860 logró un prefill aproximadamente un 25% más rápido y un decode un 30% más veloz que un NVIDIA DGX Spark al ejecutar el modelo Qwen 27B. El golpe de gracia fue el precio: Sipeed aseguró que el costo es aproximadamente la mitad que el de la solución de NVIDIA.
Si bien estas cifras deben tomarse con pinzas al provenir de un socio comercial y no de un laboratorio neutral, el mensaje geopolítico y tecnológico es contundente. La carrera por la IA periférica se está acelerando, y los actores de Oriente como Axera no solo están cerrando la brecha de hardware, sino que están construyendo un ecosistema de software y una relación costo-rendimiento que presiona directamente a los gigantes occidentales. La manufactura inteligente y la robótica acaban de ganar un nuevo contendiente de peso.
Fuente: Pandaily (China AI)
