El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo la creación de la “Fuerza de la Superinteligencia”, un nuevo organismo dentro de la Casa Blanca y el Gobierno federal con la misión de coordinar el desarrollo de la inteligencia artificial en el país. La medida llega en un contexto de creciente advertencia por parte de investigadores sobre los riesgos de los sistemas de IA avanzados, mientras el mandatario insiste en que la prioridad absoluta es mantener el liderazgo tecnológico estadounidense.
Qué hará el nuevo organismo
“La Fuerza de la Superinteligencia tiene la tarea de coordinar los esfuerzos del Gobierno federal para garantizar que Estados Unidos siga liderando el mundo en superinteligencia —la cual muchos afirman que es superior a la Revolución Industrial y a Internet—, además de proteger los intereses y mejorar la vida de todos los estadounidenses”, escribió Trump en su plataforma Truth Social.
Según explicó, la unidad se encargará de articular la relación del Ejecutivo con consumidores, grupos de interés público, organizaciones religiosas, proveedores de infraestructura crítica, proveedores y empresas de inteligencia artificial. El organismo rendirá cuentas directamente ante el presidente y su jefa de gabinete, Susie Wiles, lo que refuerza el carácter centralizado de la nueva estructura.
Quienes integran la Fuerza de Superinteligencia
Trump detalló que el cuerpo estará encabezado por Jay Clayton, director de Inteligencia Nacional, acompañado por funcionarios clave de su administración con responsabilidades específicas en la coordinación federal:
- Jay Clayton, director de Inteligencia Nacional, al frente de la fuerza.
- Andrew Ferguson, presidente de la Comisión Federal de Comercio.
- Emil Michael, subsecretario de Guerra para Investigación e Ingeniería y director de Tecnología.
- Scott Kupor, director de la Oficina de Gestión de Personal.
El trasfondo: cambio de terminología y acuerdo con las big tech
El anuncio se produce después de que Trump ordenara a su Gobierno sustituir el término “inteligencia artificial” por “superinteligencia” en las comunicaciones oficiales. El martes pasado, el mandatario había recibido en la Casa Blanca a los máximos responsables de las principales empresas tecnológicas y de IA de Estados Unidos para un almuerzo de trabajo centrado en el desarrollo de la IA, la seguridad de sus avances y la expansión de los centros de datos.
Al término de ese encuentro, Trump firmó junto a Sundar Pichai (Google), Elon Musk (xAI), Dario Amodei (Anthropic), Mark Zuckerberg (Meta), Jensen Huang (Nvidia) y Greg Brockman (OpenAI) un acuerdo voluntario destinado a reforzar la seguridad del sector. El compromiso incluía controles internos para vigilar las capacidades y el comportamiento de los modelos, evaluaciones de riesgos y revisiones externas, especialmente frente a amenazas como los ciberataques.
En su mensaje, Trump subrayó que Clayton dirigirá la Fuerza de Superinteligencia y cerró con su definición de la misión: “La misión es proteger los intereses de los estadounidenses y mejorar sus condiciones de vida mediante el desarrollo de esta tecnología”, afirmó el mandatario, quien describió la superinteligencia como un ámbito que, según algunas opiniones citadas en su publicación, podría tener una importancia superior a la Revolución Industrial y a internet.
