La nostalgia por la televisión de los noventa no es solo una percepción romántica; ahora hay un modelo de lenguaje grande (LLM) que lo cuantifica. Un ingeniero, Victoriano Izquierdo, utilizó a Claude Opus 5.5, el avanzado modelo de Anthropic, para analizar miles de series y películas y clasificarlas según su nivel de feel good o, en criollo, de "buena onda". El resultado es contundente: lo que antes era un festival de optimismo hoy es un paisaje dominado por el cinismo y la oscuridad.
El método detrás del análisis
Lo más llamativo de este proyecto es su génesis y ejecución. Izquierdo desarrolló todo este análisis desde su teléfono móvil mientras cuidaba a su bebé, en un solo día. Para la tarea, le pidió a Claude Opus 5.5 que evaluara las sinopsis de Wikipedia de 1.958 series y 3.600 películas. El modelo debía puntuar si los protagonistas transmitían paz, amor o pertenencia al grupo, y si las historias trasladaban esperanza a la sociedad.
Para garantizar la rigurosidad técnica, el sistema utilizó un enfoque de consenso: dos modelos puntuaron de forma independiente cada resumen, y un tercero actuó como árbitro cuando había desacuerdos significativos. Es un caso de uso práctico excelente para mostrar cómo los LLMs de Occidente pueden procesar grandes volúmenes de texto cultural y extraer patrones semánticos complejos, más allá de la simple generación de código o redacción.
Del optimismo de los 90 al abismo actual
Los datos arrojados por la IA marcan una tendencia clara. En los noventa, casi el 50% de las series de televisión podían considerarse feel good. Hoy, esa cifra no llega ni al 10%. Izquierdo pone ejemplos claros: enfrentó a "Los Simpson", una familia disfuncional pero unida, con "Rick y Morty", donde predominan el cinismo y la burla. Las series familiares, que en los ochenta representaban el 53% de las más vistas, hoy apenas alcanzan el 7%.
La puntuación media de las series dirigidas a adultos cayó de un 5,1 a un 3,5 sobre 10. Un tercio de esta caída se explica por el cambio de género: menos animación y comedia, más thriller y crimen. Sin embargo, el resto de la caída ocurre incluso comparando series dentro de los mismos géneros. Las ficciones actuales no solo tienen protagonistas menos reconfortantes, sino que transcurren en mundos percibidos como peores, más distópicos.
La anomalía del cine y los sesgos de la IA
Aquí surge una excepción fascinante: el cine. Mientras las series convergen hacia el pesimismo, las películas se han vuelto más esperanzadoras, especialmente en España. Izquierdo sugiere que el cine se ha convertido en un plan cada vez más familiar, lo que obliga a la industria a tonos más amables.
Sin embargo, como especialista en IA, es fundamental señalar las limitaciones de este experimento. Claude no "ve" las series; solo lee sus sinopsis. No tiene en cuenta la fotografía, la música ni el tono de las actuaciones. Además, existe un posible sesgo de supervivencia: las series antiguas que perduran en IMDb son las que seguimos votando hoy, muchas de ellas comedias, mientras que las actuales incluyen todo lo que está de moda. Las conclusiones de los LLMs son poderosas, pero siempre dependen de la calidad de los datos que les damos y de cómo definimos los criterios de evaluación.
