En un movimiento que sacude los cimientos del Parlamento, el diputado nacional Sergio Capozzi (bloque Provincias Unidas) inició un proceso formal para expulsar al dirigente Juan Grabois del Congreso. La medida, presentada hace dos días, se basa en el artículo 66 de la Constitución Nacional y el 188 del reglamento de la Cámara de Diputados, y marca un punto de inflexión en la conflictividad interna que, según Capozzi, ha llegado a un nivel insostenible.
“Esta gota rebalsó el vaso”: el fundamento del pedido
En declaraciones a Radio Rivadavia, Capozzi sentenció que “esta gota rebalsó el vaso”, refiriéndose a los reiterados enfrentamientos y agresiones verbales que, a su juicio, han erosionado la calidad del debate democrático. El legislador apeló incluso a una frase del premio Nobel de la Paz Desmond Tutu —”No grite, mejore sus argumentos”— para exigir un retorno a la cordura y el respeto institucional. Su crítica apunta directamente a lo que describe como una “confrontación mediática” que tapa la agenda legislativa real.
El procedimiento de expulsión: comisión y votación final
El camino hacia una posible destitución es riguroso y contempla varias etapas:
- Se conformará una comisión evaluadora integrada por los bloques mayoritarios.
- Esta comisión analizará versiones taquigráficas, videos y testimonios de los hechos que motivan la acusación.
- Se otorgará derecho de descargo al acusado, Juan Grabois.
- Finalmente, será el recinto completo de la Cámara de Diputados el que vote el destino final del dirigente.
Capozzi lamentó que estos episodios opaquen iniciativas legislativas cruciales que él impulsa, como la actualización de créditos laborales, la transparencia impositiva y la eliminación del IVA sobre intereses en ciertas cuotas crediticias.
Próximos pasos y agenda legislativa en riesgo
Más allá del caso Grabois, el diputado anticipó que el próximo 21 de octubre se tratará en el recinto un debate clave sobre discapacidad y endeudamiento, subrayando la necesidad de garantizar mecanismos permanentes de actualización para todos los prestadores del sector. Este anuncio pone de relieve el riesgo de que la pulseada política internal paralice temas de alta sensibilidad social. La solicitud de remoción no es sólo una sanción personal, sino un llamado de atención sobre la salud institucional de un Parlamento que, según la visión de Capozzi, debe elegir entre el grito y el argumento.
Fuente: Congreso IA