Mientras Occidente debate regulaciones, China ejecuta. El gobierno chino acaba de desplegar su última jugada en la carrera global por la supremacía en inteligencia artificial: un plan agresivo para cuadruplicar su capacidad de computación hacia 2030, alcanzando los 9.800 exaflops. Una movida estratégica que combina inversión masiva, infraestructura a gran escala y autosuficiencia tecnológica.
La máquina de guerra computacional de China
Con una inversión de 488.000 millones de euros (3,8 billones de yuanes), el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información planea construir clústeres de hasta 100.000 GPUs y centros de datos especializados en inferencia. La capacidad actual ya creció un 177% en un año, alcanzando 2.185 exaflops gracias a 52 centros con más de 10.000 aceleradores cada uno.
Autosuficiencia y expansión territorial
El plan refuerza la estrategia ‘Datos del Este, Computación del Oeste’, trasladando centros de datos a regiones occidentales con energía y suelo más baratos. Priorizan chips nacionales, reduciendo dependencia de tecnologías extranjeras. Paralelamente, avanzan en comunicaciones: integran 5G con BeiDou, preparan 5G-Advanced y ya testean 6G, con estándares globales previstos para 2029.
Este salto cuántico en infraestructura responde al explosivo crecimiento del consumo de tokens en IA (de 100.000 millones a 140 billones diarios entre enero y marzo 2024). China no solo compite: redefine las reglas del juego tecnológico global.
Fuente: Xataka IA (Español)